Proyectos reales donde transformamos la gestión del mantenimiento en resultados medibles para plantas industriales en Nuevo León.
Una destilería tequilera con más de 200 años de historia y presencia en más de 100 países, ubicada en Guadalajara, Jalisco, operaba sin estructura formal de gestión del mantenimiento. Con 218 activos sin taxonomía definida, sin análisis de modos de falla y sin planes de mantenimiento cargados en CMMS, el área no contaba con la base técnica para medir ni mejorar indicadores de confiabilidad. Las decisiones se tomaban de forma reactiva y el costo de mantenimiento correctivo dominaba el presupuesto.
Con esta base técnica, el cliente cuenta por primera vez con la estructura para reducir paros no programados de forma sostenida, establecer líneas base de MTBF y MTTR por activo, implementar una estrategia RCM real y medir el OEE desde datos confiables, no desde estimaciones. La mejora en indicadores de confiabilidad es ahora un proceso gestionable, no un resultado del azar.
Una empresa multinacional productora de salsas, ketchup, mostaza, aderezos y condimentos, presente en más de 40 países, contaba con SAP implementado en sus plantas, pero la gestión del mantenimiento era superficial: los activos solo tenían manuales cargados en el sistema compartido entre todas sus plantas globales, sin una ruta de mantenimiento específica, sin taxonomía definida y sin análisis de modos de falla. El resultado era un mantenimiento sin estandarización real entre plantas y sin la base técnica para medir confiabilidad o anticipar fallas.
Por primera vez, ambas plantas cuentan con una ruta de mantenimiento específica y estandarizada dentro de SAP: no solo manuales, sino planes ejecutables con frecuencias, responsables y refacciones definidas. Esto permite comparar el desempeño entre plantas, eliminar redundancias en el inventario global de refacciones y sentar la base para medir MTBF, MTTR y costo de mantenimiento por activo de forma consistente.
Uno de los principales productores de aceites vegetales comestibles de México operaba su área de mantenimiento con un diseño muy básico documentado en Excel, sin taxonomía definida, sin análisis de modos de falla y sin planes estructurados por activo. La falta de documentación técnica exponía la operación a decisiones reactivas y dificultaba cualquier intento de medir o mejorar los indicadores de confiabilidad en una planta de alta complejidad y volumen.
La planta migra de un control en Excel sin profundidad técnica a un sistema de gestión del mantenimiento real dentro de JD Edwards, con planes ejecutables, frecuencias definidas y modos de falla identificados para cada activo. Con esta base, el área de mantenimiento puede por primera vez anticipar fallas en los molinos, el activo más crítico y numeroso de la operación, controlar costos por línea y presentar documentación técnica sólida ante cualquier auditoría interna o de cliente.
Gral. Bonifacio Salinas Leal 341, Miguel Alemán, 66470 San Nicolás de los Garza, N.L.
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